Ah, la empiria!
Encontrarte tan borroso no muy segura si por la cercanía o por el aliento caliente.
Escucharte como sumergido en un vaso.
Toda la logística de receta que nos veo desencadenar:
la mano en el pelo, los pies de puntillas, la palabra deliciosa, la sonrisa que tiembla.
No es nada más que un par de epitelios y un poco de baba, chocando en la ridícula danza de un beso.
Grace Zales
22/ 01/2011